tiempo de vaciamiento

tiempo de vaciamiento

Soy de las que piensa que a la vuelta de vacaciones siempre hay algo que ha cambiado de uno mismo, dejamos cosas atrás y nos preparamos para llenarnos de nuevas. De hecho el origen de la palabra vacaciones viene del latín vacatio algo así como “tiempo de vaciamiento”, así que por algo será. Si bien es cierto que las vacaciones llevan intrínsecas el disfrute, la diversión, pasar tiempo en familia… para mi siempre es necesario una dosis de soledad, reflexión y pasar tiempo con una misma.

No sé si serán los treinta y tantos, pero este verano he pensado mucho en la felicidad y la necesidad que tenemos muchas veces de proyectarla. ¿ cuántas veces hacemos cosas pensando en la felicidad de los demás porque creemos que nos hace felices a nosotros también? Yo bastantes… y cuantas veces la buscamos en nosotros mismos? Lamentablemente quizá no tantas.

Este verano han sido Nedra y Viri los protagonistas de Años luz de James Salter los que con sus vidas llenas de apariencias y de segundas oportunidades, me han hecho pensar en lo efímero de la vida y la de tiempo que malgastamos buscando la felicidad y la plenitud en los demás, en cosas y objetos.. y que poco en nosotros mismos.

Es genial poder compartir momentos con los tuyos, gritar a los cuatro vientos lo bien que te sientes, incluso publicar a todas horas cientos de fotos en Instagram … pero de poco sirve cuando en muchas ocasiones son capas de maquillaje que esconden una realidad mucho menos dulce o por lo menos no tan idílica. Permitidme hablar en plural y decir que a veces perdemos el norte y nos dejamos llevar por lo que parece que debe hacernos felices, o lo que es peor, por lo que a otros les hace sentirse así, cómo si esto de la felicidad fuera un ABC.  Me aterra pensar que nos abandonamos y que un día después de mucho tiempo, como le ocurre al matrimonio Berland,  ya nos encontremos a años luz de lo que un día soñamos ser.

“La libertad de la que hablaba era la conquista de una misma. No era un estado natural. Estaba destinado solamente a quienes lo arriesgan todo por conseguirla, a quienes eran conscientes de que sin ella la vida consistía únicamente en apetitos hasta que te quedabas sin dientes”

Por eso en estas semanas, desconectada de casi todo, he reafirmado la importancia que tiene para mi ese tiempo de soledad y de reencontrarme, de volver a marcar el rumbo, ya sea en vacaciones o un par de días en el mes de enero. Y es que creo que a veces necesitamos parar, vaciarnos de fachadas, de la búsqueda de aprobación, de imposibilidades, de algún que otro deseo innecesario… y afrontar una nueva etapa para llenarnos de nuevas perspectivas y oportunidades.

Y vosotros, qué pensáis? ¿Hacéis este proceso de vacío en vuestras vacaciones? Nos encantaría saber!

 

3 Comentarios

  • Cris de Little Ayaka Septiembre 2, 2015 at 18:50

    Tienes toda la razón, nos olvidamos de nosotros mismo, yo particularmente lo he tenido que hacer, pero como parecese ser siempre nos damos cuenta cuando estamos en el limite. Exceso trabajo, stress, mala alimentación, no hacer ejercicio y centrarse solo en tu proyecto (a veces sin resultado que tu quisieras,), yo he aprendido hacer lo que has dicho, tienes que encontrarte con tu propia soledad, respirar y establecer el rumbo en lo que te haga sentirte bien, la felicidad viene y se va, por lo que ese vació al menos de vez en cuanto hace que no llevemos lastre. Un abrazo y me encanta vuestra web, me transmite paz y razonamiento.

    • moeraki Author Septiembre 7, 2015 at 16:02

      Gracias por tus palabras Cris!
      Nos alegramos que hayas parado a tiempo y vuelto a marcar tu rumbo. Seguro que empiezas a notar resultados ;) Un abrazo!

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